Hoy estamos especialmente orgullosas de ser «Mamás en Acción». Porque serlo tiene muchas recompensas, pero leer que 532 palabras acaben componiendo un texto tan bonito para describir nuestra labor nos anima a seguir. Gracias, Mirador de Ruzafa!!! Seguro que de esta sale más de una nueva Mamá en Acción!!!

Os trascribo el precioso editorial que J. Aguado nos ha dedicado, porque no sé si solo con la foto podréis leerlo bien:

«El superpoder que solo tiene una madre»

Un grupo de mujeres presta su tiempo a organizaciones que trabajan con niños.

Por J. Aguado

Editor

Amor de madre es algo más que un socorrido y gastado tatuaje visto en miles de brazos. El cariño de una progenitora, el nombre técnico por el que se conoce a una mamá, es algo que ni las 532 palabras que tiene este artículo podrían llegar a definir. Por eso, porque hay quien piensa que el calor que desprende una madre es un derecho universal nace Mamás en Acción, una organización dedicada a algo tan simple y necesario como repartir cariño. ¨Hubo un día que no puede soportar más ver cómo había niños que no contaban con algo tan básico como el cariño de una madre». Quien explica el sencillo principio que dio origen a Mamás en Acción es María José Gimeno, Majo, la presidenta de este heterogéneo grupo de mujeres con mucho amor por repartir. Lo dice con los ojos encendidos, frente a un agua con gas y junto a su propia hija. ¨Lo último fue conmprobar cómo los niños sin hogar no pueden crear vínculos afectivos. Sus responsables no pueden ni deben hacerlo, y decidí que eso no podía seguir así».

Decidido y hecho. Mamás en Acción (Mamasenaccion.es) se define como «una comunidad de mamás reales o mujeres que quieran convertirse en mamás por unas horas, que quiere cuidar y a tender a todos los niños que no disponen de la cercanía de una mamá y no tienen cubiertas unas necesidades básicas, materiales o afectivas». Comenzaron su labor hace solo cuatro meses y ya son conocidas y valoradas por instituciones que precisan un poco de ese cariño que la burocracia no puede ofrecer. En todo este tiempo, han acompañado a los hermanos de los niños enfermos del Hospital La Fe de Valencia a una excursión -«para que salgan un poco de ese ambiente», explica María José-, han dado clases de refuerzo, conseguido fondos y juguetes para familias sin recursos y colaborado con organizaciones que trabajan con pequeños. Un poco de todo que recuerda el don de la ubicuidad, ese superpoder que tienen las madres a la hora de encargarse de su prole.

La participación y la entrega son los dos pilares para la organización del grupo. «Lo único que pedimos a las mamás y las chicas que quieran participar con nosotras es un compromiso. No tenemos cuotas, ni aceptamos donaciones. Lo que tiene que tener una futura mamá en acción es ganas de compartir su cariño y su tiempo, con eso basta», afirma María José. Pero las necesidades materiales están ahí y hay que salvar ese obstáculo de aluna manera. Un ejemplo son las familias a las que prestan su ayuda. Para estas acciones cada mamá realiza la compra por turnos, cumpliendo así cada una de ellas con un calendario propio. «Hay quien ha dicho ‘toma este dinero para hacer la compra’, pero ese no es el espíritu. Si se quiere ayudar, se va a ahacer la compra y luego se dona».

Hasta este momento, Mamás en Acción ha funcionado como una organización espontánea. No será hasta este mismo mes cuando comiencen a buscar qué forma jurídica casa mejor con su labor. Si alguien siente la llamada o la necesidad, solo tiene que llamar. Las mamás acudirán al rescate.

la foto

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