Desde Mamás en Acción, llevamos una década siendo el soporte emocional de niños hospitalizados sin compañía, queremos compartir nuestra historia y la esencia de nuestra lucha diaria. Con más de 3.000 voluntarios distribuidos en más de 35 centros médicos de España, nuestro propósito ha trascendido los muros del hospital para asegurarnos que ningún menor tutelado queda desamparado en un centro de acogida.

Hoy os traemos la historia de María, nombre ficticio para proteger la identidad de la pequeña que enfrentó el abandono a los cuatro meses de edad. Con una severa discapacidad, María fue abandonada por sus padres y nunca regresaron por ella. Bajo la tutela del Gobierno español, su vida transcurría en solitario en un centro de menores, y sus días en el hospital eran largas jornadas de soledad. Sin embargo, su vida cambió al conocer a Julia, una voluntaria de 55 años de Mamás en Acción. Lo que comenzó como unas horas de compañía, floreció en un vínculo familiar indestructible.

Julia, movida por el ideal de que ningún niño debería enfrentar la enfermedad solo, se dedicó por completo a María. Inspirada por su propia maternidad, Julia se unió a nuestra ONG y se convirtió en un ejemplo real de cómo unas horas de amor y atención pueden transformar vidas. Hoy, María es parte de la familia de Julia, no solo como un miembro acogido, sino como una hija plenamente integrada.

En Mamás en Acción, hemos acompañado a más de 1.000 niños como María, proporcionando no solo presencia física sino también un soporte emocional que contribuye a su recuperación y bienestar. Nuestra contribución ha sido científicamente probada, reconociendo el vacío que llenamos en el sistema de salud.

Aunque el desafío sigue siendo grande, con más de 35,000 menores tutelados en España, nuestra misión se está expandiendo más allá de la hospitalización. Nuestra misión “Ni un niño solo” busca reivindicar el derecho de cada niño a crecer en el calor de un hogar. El objetivo es claro: urge que la administración refuerce el acogimiento familiar para estos niños.

En Mamás en Acción, creemos firmemente en el poder curativo de la presencia y el cariño. Cada niño merece sentir que pertenece, que es querido y valorado. Por ellos, y con ellos, seguiremos trabajando para asegurar que ningún niño tenga que enfrentar la adversidad solo.

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